Dormidos. Así comenzaron Girona y Sabadell la temporada en casa del primero, como si las vacaciones no hubieran llegado a su fin en el mundo del fútbol. Testigos de ello fueron los que se acercaron a Montilivi para presenciar el primer derbi catalán del año entre dos equipos que, eso sí, con sudor y también algunas lágrimas, vuelven a estar entre los veintidós equipos que conforman la categoría de plata.