‘Lo que no te mata, te hace más fuerte’. Estas nueve
palabras bien podrían ser la consiga de un Dépor que ante Osasuna gritó su
‘adiós’ definitivo a la pesadilla de Segunda.
Hace poco más de un año que en el
calendario de Riazor el día de ayer estaba marcado en rojo, como si todo el
camino recorrido durante los últimos 365 días hubiera sido una contrarreloj con
destino final en Primera. Tan anhelado era su regreso a la categoría de oro del
fútbol español, que en la cabeza de los hombres de José Luis Oltra no había lugar para nada que no fuera la victoria.