No era el mismo escenario. Ni tan siquiera el mismo rival.
Tampoco la categoría. Pero sí la misma ilusión. Y la misma sonrisa. Y el héroe
de entonces. Hace apenas dos meses, el Lugo conseguía su billete de vuelta a
Segunda dejando al Cádiz con la miel en los labios en su propia casa, en el Ramón
de Carranza. Entonces, un gol de Manu
regaló el momento que el equipo gallego había perseguido y por el que había
luchado en los últimas dos décadas: el de volver a vestirse de plata.
Frente al Hércules, el capitán se convirtió de nuevo en el culpable
de la alegría lucense después de que su lanzamiento desde el punto de penalti a
pocos minutos del descanso acabara en gol, siendo éste suficiente para que la
victoria se quedara en el Anxo Carro.
Aunque el partido se antojaba como un duelo entre David y
Goliat, entre un pequeño y otro algo más grande, el Lugo saltó al césped sin
complejos, sin ningún atisbo de ese miedo escénico que bien podría haberle
afectado ante uno de los máximos favoritos al ascenso de esta temporada. Los de
Quique Setién dominaron durante la
primera parte, a pesar de que el Hércules provocó algún que otro susto sin
mayores consecuencias. Cuando ya se
consumían los últimos minutos del primer tiempo, la insistencia de los gallegos
tuvo premio, y Manu no falló desde
los once metros.
Se le puso de cara el partido a los locales que, sin
embargo, vieron cómo el Hércules dio un paso hacia delante y mejoró
considerablemente su juego en la segunda parte, perdonando ocasiones que
pudieron darles el empate.
![]() |
| Veinte años después, el Lugo volvió a Segunda con una victoria (Fuente: www.lasprovincias.es) |
Pero la suerte se alió esta vez con el Lugo, y ya nadie ni
nada pudo alterar el marcador. El estreno de los de Setién en Segunda fue el soñado. Mejor…imposible.

No hay comentarios:
Publicar un comentario